Mi mejor amiga, mi complice sexual (II)
Finalmente ella y yo llegamos a un trato, aquella noche de sabado,cuando volviéramos nos tomaríamos una raya uno... y que pasara lo que tuviera que pasar, total a cabezota nunca le gano nadie y sé lo que me digo, estuve con ella un montón de años en clase...
Entonces empezamos hablar sobre sexo... y salió el tema de las fantasías sexuales, ella me pregunta o que me gustaría y yo le pregunte, que le gustaría a ella.
Ella me dijo, que una de las cosas que más morbo le daban era las esposas, y el tema de jugar con comida.
Por mi parte le dije, que lo que más me excitaba era ver a una mujer en lencería o vestida de cuero, a modo de esclava.
La conversación se fue poniendo cada mes más caliente... lo admito no podía dejar de pensar en hacerle el amor encima de la mesa, en el sofa,en el suelo, donde fuera... pero hacérselo ya...
Ella como siempre supo muy bien como desviar el tema hacia ámbitos no sexuales, así que bueno, le propuse hacer un intercambio de fantasías, yo la esposaría(que gran sacrificio si...)le daría de comer en plan sexual(otro sacrificio!) y ella se vestiría de cuero, con un traje de lo mas...provocativo.
Acepto el trato alegando "Estas loco, no sé cómo me dejo convencer, creo que estoy más loca que tú!"...
Así que me metí por internet con la esperanza de encontrar algún sex shop en los alrededores, o al menos con una buena combinación de metro, así fue, vi el cielo al encontrar una magnifica tienda, cogí la cartera, la chaqueta y me despedí de María dándole un beso en los labios, me lanzo un trapo a la cabeza y me dijo que no tardase... supongo que ella se imagino a donde me dirigía, pero lo que no podía imaginarse era la noche que le esperaba.
Cogí dos metros y camine alrededor de 30 minutos, pero encontré la tienda, me puse a buscar y finalmente pedí consejo a la chica del mostrador.
Le pregunte que trajes de látex o cuero tenían, me mostro 4 modelos, finalmente escogí el que me parecía más caliente, más sensual, no el más descubierto, pero si el que más me podía excitar. Al volver con María antes de ir a su portal pase por un súper mercado, a comprar ciertos productos que esa noche me darían juego...
Llegue a su piso, ese día comimos en su casa, a ambos nos apetecía algo mas intimo que la frialdad de un restaurante, preparo unos macarrones exquisitos, casi tanto como ella, durante la comida estuvimos hablando, pero yo en mi interior no podía dejar de devorarla, su cuerpo desnudo, su cara sonrojada, su cuerpo sudoroso, su espalda arqueada en el momento del orgasmo.... Pero no era el momento, tenía que comer y no a ella precisamente.
Después de comer nos acostamos en la cama de sus padres un poco, ella había madrugado muchísimo y yo apenas dormir en el autocar, nos quedamos dormidos juntos, me desperté sobre las 7 de la tarde y ella seguía dormida, los labios entre abiertos, respirando, sus ojos cerrados suavemente, un mechón de su pelo cubriéndole el rostro, y acurrucada a mi lado, mostrando cierta inseguridad y necesidad de protección...
No pude evitar besarla, me acerque, le aparte el pelo de su preciosa cara y la bese suavemente, ella estaba medio dormida, pero me cogió suavemente la cabeza y la espalda... empezamos a besarnos, ella empezó a despertar y allí empezó uno de los mejores momentos...
Empezamos a besarnos apasionadamente, mi lengua intentaba encontrar la suya, como amantes en la oscuridad, su lengua suave, húmeda y caliente me acariciaba el paladar, nuestras lenguas se acariciaban en un encuentro algo más que sexual, era amor, confianza, cariño, deseo, llamadlo como queráis ,pero no era solo sexo...
Mis manos se perdieron en su cuerpo, le desabroche los vaqueros, y empecé a bajárselos, una vez sin pantalones empecé a besarle el cuerpo, empecé por besarle la cintura, fui bajando lentamente, le daba besos lentos en cada cm de su piel, cintura, muslos, rodillas, todo... y cuando llegue a los pies empecé a subir, pero esta vez le empecé a besar por la parte interna del muslo, podía sentir su respiración agitada, sus pequeños jadeos, su piel caliente, me gustaba sentir su piel en mis labios... cuando llegue a la cintura la recline para sacarle la camiseta, dejando ver unos pechos hermosos, femeninos, no exageradamente grandes, ni tampoco eran pequeños, estaban bien, me gustaban y aun mas su sujetador, era de estos que se abrochan por delante, con lo cual...el pequeño Snafi lo tendría mas fácil!, le desabroche el sujetador y lo aparte de mi camino, entre beso y beso en sus labios iba besandole sus sabrosos pechos, lamiento sus dulces pezones, disfrutaba mordiendolos ligeramente, me gustaba sentirlos en mi boca, y me gustaba sentir los gemidos de Maria, me excitaba sentir su sudor callendo por su piel, me volvia loco oir su voz jadeando, sus labios no lo pronunciaban, pero su cuerpo me estaba pidiendo sexo, y yo como buen caballero se lo iba a dar, empecé a masturbar su vagina lentamente con el dedo índice, me gustaba esa sensación humeda y caliente, como vi que le gustaba, le meti el dedo anular, ella estaba muy caliente y yo.. ya no podía aguantar más, me desnude, cogí a maría por la cintura y sujetándola con el brazo derecho y apoyándola contra pared empezamos hacer el amor, ella estaba cogienda a mi cuello y espalda como una gatita, debía tener miedo a caer o no sé, yo solo podía pensar en hacerle el amor, sentir mi pene dentro suyo fue realmente placentero, sentir su respiración en mi oreja, sus labios en mi cuello, con mi mano izquierda me gustaba cogerle el culo, me gustaba su culito, era tierno, pero no fofo, era perfecto, al menos para mí toda ella era perfecta, bueno para mí... y para algún tío mas que intento llevársela a la cama.
Teniéndola cogida por el culito y por la cintura se la fui metiendo cada vez más deprisa, sentía sus jadeos, el sudor de su cuerpo corriendo por mis manos y mi espalda, sus uñas clavadas en mi, sus ojitos cerrados mostraban el placer en su cuerpo y sus húmedos labios que no dejaban de gemir, el aliento caliente de su cuerpo, todo era excitante, y yo disfrutaba con cada beso, con cada encuentro con su saliva, me gustaba besarla mientras la estaba penetrando.
Llego un momento en el que ella me dijo:
- Para por favor para cariño, para... - entre suspiros
Yo cedí a su petición, la baje y la puse lentamente en el suelo, le dije:
-Que ocurre?
María:
- Estamos haciendo el amor sin condón, no quiero quedarme embarazada, así que haré que te corras fuera.
Me invito a tumbarme en la cama y empezó a hacerme una felación, su lengüecita recorriendo mi poya, sus labios frotándome, no tarde mucho en correrme, llego pronto el momento cumbre, me corrí en su boca, fue la experiencia más placentera que nunca experimente hasta la fecha, correrme en boca ajena, dios, eso no tiene precio, sentir como mi jugo del amor recorre su lengua, su boca, su cuello... y luego verla lamiendo las gotas restantes... fue muy caliente.
Una vez corrido vi como María se acercaba a mí y me besaba, pensé que se había tragado todo el semen, pero no, aun quedaba algún rastro por su boca, algo que tengo que admitir que aunque parezca desagradable, me puso bastante...
Bueno conejitos... pronto seguirá la historia, aun esta lo mejor por llegar!




Comentarios sobre Mi mejor amiga, mi complice sexual (II)
Un poco más y e corro sin tocarme, me ha costado leerlo :S puta tostrona.
Espero la siguiente parte, un besito.