Como hice el amor con mi prima por primera vez (Relato)
Todos nos hemos sentido alguna vez atraídos por nuestras primas o primos, ¿no?, pus bien de eso trata este relato, de un joven de 19 años y su prima adolescente...
Me llamo Alex, tengo 19 años y un deseo algo especial hacia mi prima (prima hermana), Jessica, una chica de 16 años, alta, rubia, ojos verdes y muy falsa, delante de sus padres y de medio mundo es una chica responsable, madura, estudiosa y tímida, pero en realidad es todo lo contrario, es revoltosa, vaga y muy caliente, pero admito que la sabe chupar como nadie.
A continuación os relatare nuestro primer y no ultimo encuentro sexual, espero que disfrutéis leyéndolo, no tanto como yo haciéndolo, pero os haréis una idea.
Hace unos meses tras un bautizo mi prima se quedo a dormir en mi casa, no teníamos mas habitaciones, así que nos dijeron que durmiéramos juntos, yo encantado de compartir cama con mi prima... esa era mi primera oportunidad para hacer el amor con ella.
Yo estaba hecho polvo de ir todo el día "uniformado" con el traje, así que nada más llegar me saque los zapatos y me fui hacia la ducha.
Al salir vi a Jessi en pijama, recostada sobre la cama mirando al techo, lo admito, era mi prima y debería verla como tal, pero no fue así, debajo de ese ancho pijama se dejaba insinuar la silueta del pecado, un cuerpo con el que más de una vez había soñado en poseer...
Me senté justo a su lado y empezamos hablar, estuvimos hablando durante horas, siempre fuimos buenos amigos, apagamos la luz sobre las 3 a.m, ella se recostó a mi lado y yo no pude soportar más esa situación, me gire y buscando sus labios en la oscuridad la bese, recuerdo que su primer impulso fue alejarse, pero segundos más tarde volvieron a encontrarse nuestros labios.
Su mano izquierda se dirigió hacia mi cabello, recosté mi cuerpo sobre su pecho, recuerdo esa sensación de sentir levemente sus latidos, su pecho apretado contra el mío, su respiración agitada y su cuerpo tembloroso.
Acercándome a su oreja le dije:
- ¿Estas bien prima?, te noto nerviosa, no tienes motivos para estarlo, ya sabes que yo siempre cuidare de ti.
Con un leve suspiro ella respondió afirmativamente, seguimos besándonos, sus labios eran mejor de lo que nunca había soñado, no sé si era el sabor de lo prohibido, o el hecho de estar haciendo algo que tanto tiempo había deseado, pero esos besos fueron los mejores de mi vida.
Me saque la camiseta con la ayuda de Jessi, sus manos acariciaron mi cuello, muy suavemente, mis hombros, sus manos se deslizaron lentamente hacia mi pecho, mis abdominales, yo estaba perdiéndome, así que decidí retomar la iniciativa besándole el cuello, la oreja, mientras mis manos tocaban su cuerpo por encima de ese ancho y engorroso pijama, cansado de no sentir su piel en mis dedos baje levemente su pantalón, dejando al descubierto su trasero. Mi mano derecha fue directamente a sus nalgas, fue un reflejo, no lo pensé, tan solo me deje llevar, mientras le apretaba las nalgas mi cabeza estaba perdida por su pecho, intentaba lamer las zonas que el pijama no cubría. El pecho de mi prima no era lo que se dice "grande", pero estaba bien servida al menos para mi gusto, recuerdo como gemía, como se movía de placer, como me tocaba la cabeza mientras mi lengua y labios saboreaban el ansiado sabor de su piel.
Fui desabrochando los botones de su pijama uno a uno con la única prisa del deseo, le saque la parte superior del pijama y ella pareció avergonzarse, se tapo tímidamente los pechos con los brazos, recuerdo que estaba sonrojada con lo que yo intente darle un poco de tranquilidad con besos y caricias, la tumbe en la cama mientras la cubría de caricias en sus piernas, de besos en sus pechos y de pequeños mordiscos en sus pezones.
Al cabo de un rato le pregunte si tenía condones, ella me dijo que no tenia ninguno, ya que esa noche lo último que tenía en mente era practicar el sexo.
Como yo tampoco tenía le dije que lo hiciéramos sin condón, que cuando yo me fuera a correr le avisaría para salir, lo que es conocido como marcha atrás.
Finalmente me puse yo debajo, me tumbe en la cama, y mi prima puso sus piernas sobre mí, el roce de sus piernas en mi cuerpo, sus manos en mi pecho, y lentamente sentí como mi polla se metía dentro de su cuerpo, fue la mejor experiencia de mi vida, sentir el calor de su cuerpo en mi piel, el placer del deseo, el fruto prohibido que todos deseamos, por fin estaba tirándome a mi joven prima, no os podéis imaginar lo que es ver a vuestra prima gimiendo, su cuerpo entregando el máximo placer, su vagina humedecida sobre mi polla, el sudor recorriendo sus pechos, su cintura y su carita mientras sus ojos estaban cerrados, su boca jadeando y mis manos agarrando con fuerza sus nalgas, marcando el ritmo del encuentro, pensé seriamente en correrme en su cuerpo, quería sentir lo que sería correrme dentro de su cuerpo, pero le prometí parar, así que cuando el éxtasis estaba a punto de llegar al máximo la separe y le dije "Me voy a correr, no aguanto más", ella no tardo en acariciar mi polla con la mano derecha, empezó a tocármela lentamente, acariciarme la punta de mi polla con el dedo, me la agarro y empezó a mover lentamente la mano, hacia arriba y hacia abajo, muy lento, le dije que pusiera sus piernas hacia mí, quería masturbarla, no era justo que solo disfrutara yo.
Así lo hizo, puso sus piernas a mi lado y yo empecé a tocarla, le metí mis dedos, notaba su vagina húmeda, cuando ella aumentaba el ritmo de mi paja yo lo hacía con su masturbación, así ella sabía que cuando quisiera terminar ella, yo también debía terminar.
Me puse tan cachondo que puse su cuerpo sobre mí, su entrepierna en mi cara y empecé a turnar mis dedos con mi lengua, ella no tardo en hacer lo mismo, sentí su lengua en mi polla por primera vez, lamio la parte baja de mi polla y subiendo lentamente dejando un rastro de saliva llego a la punta, donde dio un pequeño mordisco, yo no aguantaba más y se que ella tampoco, así que le pedí que terminara de una vez.
Jessi se metió la polla en la boca y empezó a moverse, me costaba lamer su vagina ya que sentía tanto placer que no me podía concentrar en nada más, pero aun así lo hice.
Estábamos haciendo un 69, mi primita y yo, yo estaba saboreando sus flujos, así que pensé que sería justo que ella saboreara mi leche como si fuera una gatita, me corrí sin avisar, lave los dientes de mi prima con leche, su lengua, su garganta.
Después de correrme seguí lamiéndole la entrepierna a mi prima, ella también termino a los pocos segundos, su cuerpo reacciono y su piel se puso de punta.
Después de ese momento mi prima y yo terminamos abrazados en la cama, ese fue nuestro primer encuentro, el más inocente, el primero, pero como todo fruto prohibido, puede llegar a ser adictivo... pero las próximas veces no fueron tan "tiernas", no sabéis el morbo que puede llegar a dar tirarte a tu prima en su instituto...
Espero conejitos y conejitas que os allá gustado este relato, como imaginareis es "inventado", aunque admito que está basado en una historia que me contaron hace mucho tiempo ;), si os a gustado pronto pondré la segunda parte.
Si os gusta dejad algún comentario porfa ^^ gracias!




Comentarios sobre Como hice el amor con mi prima por primera vez (Relato)
menos mal que has avisado al final de que era inventado xDDDD
Un beso!
Joder pedazo relato conejito!!
enviame fotos de ti y tu prima desnudos
no manches estas chida la istoria aunque sea inverntada esta chida clari sin ningun morbo